Andreu Casero-Ripollés, Universitat Jaume I de Castellón, casero@uji.es

La desinformación tuvo una presencia destacada en la campaña de las elecciones legislativas celebradas el 23 de julio de 2023 en España. Tres fueron los principales terrenos en los que se dejó notar este fenómeno: la información falsa relacionada con el voto por correo, los engaños concernientes a las propuestas políticas formuladas por los partidos y candidatos, y, finalmente, los bulos difundidos durante el debate electoral cara-a-cara.

Una cantidad importante de noticias falsas que se distribuyeron a través de las redes sociales durante la campaña de las elecciones del 23J en España estuvieron relacionadas con el procedimiento del voto por correo. El hecho que los comicios se celebraran en unas fechas cercanas a las vacaciones de verano situó a este sistema en el centro del debate público y lo convirtió en uno de los contenidos preeminentes de la desinformación. Uno de los bulos que circuló por Facebook y Twitter afirmaba la imposibilidad de votar si una persona se encontraba fuera de su domicilio habitual, por ejemplo, de vacaciones. Sin embargo, esta información era falsa puesto que la Oficina del Censo Electoral envió toda la documentación necesaria para votar a cualquier persona interesada a la dirección en la que se encontrara. Posteriormente, se podía votar en cualquier oficina de Correos mostrando el documento de identidad. Igualmente, tanto el Gobierno como Correos ofrecieron información detallada sobre el procedimiento del voto por correo en sus páginas web. De hecho, el voto por correo se incrementó en 1,2 millones de sufragios, que supusieron un aumento de un 94,71% respecto a las últimas elecciones de noviembre de 2019.

Otro tipo de noticias falsas difundidas a través de las plataformas digitales sobre el voto por correo indicaban que este sistema no era seguro y que no tenía unas plenas garantías. En este sentido, se cuestionaba la capacidad de Correos para procesar y hacer llegar los votos emitidos por este sistema a tiempo a las diferentes mesas electorales. Esto generó dudas sobre la utilidad y validez real del voto por correo y alentó las acusaciones de una posible manipulación electoral al no considerar estos sufragios en el cómputo total. Pese al incremento registrado por esta modalidad, el porcentaje de votos correctamente emitidos y contabilizados se situó en un 93,8%, un porcentaje ligeramente superior al registrado en las dos últimas elecciones generales en España, hecho de demostró la falsedad de las informaciones que ponían en duda este sistema.

Otra clase de informaciones falsas que se distribuyeron durante la campaña electoral del 2023 en España fueron las relacionadas con las iniciativas políticas de los diferentes partidos. Esta modalidad de desinformación se basa en la atribución de propuestas ficticias a los candidatos y formaciones políticas para hacer creer que su programa político las incluye cuando en realidad son un engaño. Así, a través de diversas redes sociales como Facebook, Twitter o TikTok, se atribuyó al PP la propuesta de incrementar la edad de jubilación a los 72 años, algo que resultó ser falsa. Otro bulo afirmaba que Vox pretendía recuperar la Oficina Nacional Clasificadora de Espectáculos, entidad creada durante el franquismo para aplicar la censura previa a las obras y contenidos culturales. También los partidos de izquierda, como Sumar, se vieron afectados por la desinformación sobre sus propuestas relativas a “desarmar” a la policia y a la posibilidad que la herencia universal beneficiara a los inmigrantes en situación irregular.

Finalmente, las noticias falsas tuvieron un papel relevante en el caso del debate cara-a-cara protagonizado por los dos principales candidatos, Pedro Sánchez (PSOE) y Alberto Núñez Feijóo (PP) en Atresmedia el día 10 de julio de 2023 que fue visto por un total de 5,9 millones de espectadores. Ambos candidatos lanzaron bulos e informaciones imprecisas sobre políticas sociales o cuestiones internacionales, pero, principalmente, predominó la desinformación sobre aspectos económicos. Los dos líderes usaron la estrategia de la inundación de datos o firehosing que consiste en transmitir una gran cantidad de datos, generalmente numéricos, de forma rápida, repetitiva y continua sin tener en cuenta si son verdaderos o poco rigurosos. Su objetivo era bombardear al público con tanta información que se sintiera demasiado abrumado para verificarla. Además, se trata de una técnica altamente difícil de contrarrestar puesto que, en un debate, el oponente no puede reaccionar rápidamente para verificar o refutar los datos, ya que este proceso se realiza, casi siempre, a posteriori.

Este recurso a la desinformación no sólo afectó a determinados actores como los partidos extremistas o populistas, sino que su uso se extendió a la práctica totalidad de los actores políticos españoles. Todos los partidos y candidatos principales fueron sujeto y objeto de la información falsa, siendo impulsores o víctimas de estos desórdenes informativos durante la campaña de 2023. En consecuencia, el campo de la desinformación electoral se ha ampliado extraordinariamente en estas elecciones.

El empleo de esta serie de estrategias de difusión de contenidos falsos pone de manifiesto que la desinformación jugó un papel destacado en la campaña electoral de las elecciones legislativas de 2023 en España.  Algo que, sin duda, supone un grave riesgo para la democracia.